Sendero Alcorrín – Castillejos

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Subiendo por Princesa Kristina, un sendero a la izquierda nada más salir de la urbanización nos llevará hasta la Presa de Alcorrín; del siglo XIX y mandada a construir por iniciativa privada de la familia Larios, en relación con el cultivo de caña de azúcar que por entonces se daba en Manilva.

Desde los bajos de la presa y hasta Alcorrín alto, se da encuadre a un enclave oculto y protegido por el cerro de Los Castillejos. A la sombra de esta milenaria fortaleza del Bronce Final se desarrolla un rico hábitat donde proliferan especies vegetales diversas (quejigo moruno y alcornoque, chopos, álamos blancos, sauces, olmos, adelfas, juncos…).

Para volver, seguimos el camino de la loma de Miraflores y continuar la vereda de San Roque a la izquierda, hasta donde el arroyo la cruza, o bien tomar el camino difícil que discurre a media ladera (siguiendo la vereda que hemos dejado unos metros atrás a la derecha y paralela a la presa).

Ambas opciones nos llevarán al punto desde donde nos adentraremos en un bosquete de quejigos al otro lado del arroyo, pero la segunda opción ofrece una bonita vista de pájaro de la presa. Una estrecha bajada nos permite cruzar el arroyo, en las cercanías de la Vereda de San Roque.

El microclima de humedad permanente ha favorecido la existencia de una comunidad vegetal peculiar y de gran riqueza geobotánica: un bosque marcescente de quejigo moruno o roble andaluz (quercus canariensis), endemismo de interés nacional recogido en el Catálogo Andaluz de la flora y fauna Silvestre Amenazada.

Seguimos la senda de la izquierda. El aspecto de bosque de lianas, sorprende. Pronto llegamos a un alcornoque que da sombra a una fuente natural. Desde este punto vemos el cao del molino y, frente a él, dos derruidos establos.

Bajamos por a la fuente y continuamos con cuidado de no acercarnos al aljibe del molino de los Siruela, ahora poblado de aneas. El molino data de la primera mitad del siglo XIX; Si el paso por esta vereda se complica, continuaríamos por la senda anterior con dirección a los viejos establos.
Continuamos la vereda que desde el establo sube al camino de Martagina. Una vez arriba, giramos a la derecha, dirección a Los Castillejos.

Las vistas de la costa, Manilva, sierra Bermeja y Crestellina, Casares y el Hacho de Gaucín son inmejorables. Bordeamos el cerro de Los Castillejos y nos adentramos a través de los derruidos torreones de la milenaria fortaleza. El camino de Martagina nos conduce a la vereda de San Roque, la tomamos a la derecha y disfrutamos del paseo y de las vistas del valle de Alcorrín alto hasta llegar de nuevo al arroyo; unos doscientos metros más, a la derecha, seguimos el camino de la loma de Miraflores o Princesa Kristina que nos conducirá al punto de partida.

Datos Generales

Distancia: 7 Km (aprox.)

Tiempo estimado: 2 y 3 horas, según el recorrido y modalidad elegida. Recomendable salir por la mañana.

Modalidad: A pie y en bicicleta de montaña. Es posible ir en coche hasta la salida de la urbanización Princesa Kristina.

Dificultad: Media – alta por el paso escarpado de las inmediaciones del molino y de la senda que bordea la presa hacia el quejigal.

Época recomendada: Todo el año, presentando mayores dificultades la estación primaveral por la proliferación vegetal que puede llegar a cerrar el paso de algunas sendas.

Edificio Mikonos, s.n.
Puerto de la Duquesa
Tel. 952 89 74 34
turismomanilva@ayto-manilva.com